La versión de "El Eternauta" en Netflix, protagonizada por Ricardo Darín, arrasó entre el público argentino y se metió en el top global de la plataforma. Entre guiños a la cultura nacional, un Buenos Aires cubierto de nieve tóxica y la lucha por la supervivencia, hay una escena que captó la atención de todos: cuando los autos modernos quedan inútiles, los modelos clásicos arrancan sin problemas.
En medio del apagón total que desata la tormenta, el Tano Favalli, interpretado por César Troncoso, enciende una vieja Estanciera y, ante la sorpresa del resto del grupo, suelta una frase que ya es parte del universo de la serie de Netflix: “Lo viejo funciona”. Pero esa frase no es solo nostalgia o romanticismo, tiene una explicación técnica que tiene mucho sentido en un mundo colapsado por una tormenta electromagnética.
Por qué los autos modernos no funcionan en "El Eternauta"
En el universo de la serie, la nevada letal viene acompañada por una fuerte radiación producto de la ruptura de los cinturones de Van Allen. Este fenómeno interrumpe todo lo que dependa de energía o señales electrónicas: satélites, GPS, teléfonos, radios, computadoras y sí, también autos.
Los vehículos actuales están repletos de componentes electrónicos sensibles: desde el sistema de arranque hasta los sensores del motor.
Cuando se da una descarga electromagnética tan potente, estos sistemas quedan inutilizados. Por eso, en la serie, los autos modernos se convierten en chatarra. Sin embargo, los vehículos de otras décadas, aquellos sin electrónica, siguen en pie.

Qué autos antiguos sí funcionan en "El Eternauta" y por qué
Los autos que siguen funcionando en la serie, y en una hipotética situación real parecida, son los que tienen motor a carburador. Este sistema mezcla aire y combustible de forma totalmente mecánica, sin necesidad de sensores ni computadoras. Solo con batería, nafta y chispa, el motor puede arrancar.

Entre los modelos que aparecen en la serie están joyitas del automovilismo argentino: Estanciera, Ford F100, Renault 12 Break, Ford Taunus, Citroën Mehari, Torino, Mercedes Benz 1114 y Peugeot 404. Todos con una característica en común: sistemas simples, sin electrónica y listos para seguir funcionando cuando el mundo se apaga.
Así, "El Eternauta" no solo rinde homenaje al comic de Oesterheld, sino también a una parte muy nuestra: los autos que acompañaron generaciones y que, en medio del fin del mundo, todavía arrancan como el primer día.
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